Nuestros ojos captan el espectro de luz, que está compuesto por diferentes longitudes de onda, y cada color es percibido por nuestro cerebro. La naturaleza es una muestra fantástica de cómo los colores pueden armonizar entre sí, y por eso, cuando estamos inmersos en ella, sentimos una sensación de bienestar.

En nuestro día a día, estamos rodeados por la influencia visual de colores creados por el ser humano. Estas influencias, dirigidas por la industria y el comercio, nos motivan a sentir, actuar y vivir de manera inconsciente o consciente, dependiendo de la implicación que tengamos dentro del sistema.

En el arte del Feng Shui, los colores se ven como un instrumento de diálogo energético. Sí, un diálogo, porque utilizan el patrón universal establecido por el universo.

Este patrón es la relación entre los diferentes tipos de Qi, conocidos como los cinco elementos. Una vez que aprendes a usar las diferentes relaciones entre estos cinco elementos, tienes una de las claves para manejar la energía del Qi.