Primero deseo establecer la diferencia entre una vivienda y un hogar, cuando hablamos de vivienda nos referimos a la estructura física, por el contrario, la palabra hogar, abarca dimensiones emocionales, sociales y legales.

En un hogar se desarrolla tu vida privada, te sientes seguro, creas vínculos familiares y tienes la libertad de decidir quién entra en ella.

La palabra hogar tiene su origen de ¨focaris¨ relacionado al fuego, esto viene de antiguamente era el sitio de la casa donde se encendía el fuego para cocinar, para calentar, convirtiéndose en un punto de reunión.

Cuando un hogar se convierte en Hogar Sagrado proviene de la raíz de consagrar, está separado del caos exterior para servir a un propósito superior.  Es un lugar donde el cielo y la tierra se tocan. Es un lugar donde creamos nuestro propio orden, separándonos del caos exterior.

Cuando lo convertimos en Hogar Templo, no solo somos dueños del lugar, sino que somo los guardianes la energía de ese pequeño universo., convirtiéndolo en el santuario de nuestra conciencia.

Cada lugar tiene una intención según su función, la cocina para alimentar, el dormitorio para descansar. Todo lo que hacemos en nuestra cotidianidad se convierte en ritual.

Por eso siendo el Feng Shui, es un arte-técnica que a través de la conciencia del espacio que ocupa, de las actividades que realiza en cada uno de los espacios dentro de la vivienda y su periodicidad,  logra conectar a las personas del espacio que ocupa.

De esta manera, con estos rituales cotidianos consigues respuestas que dan un significado y estructura a tu existencia, algo esencial para poder desarrollar nuestra vida.