La convivencia en el hogar tiene sus altibajos, y a veces sentimos que las cosas no fluyen como deberían. Creo firmemente que el hogar es una extensión de quienes somos; refleja nuestros estados emocionales y nuestra actitud ante la vida, impactando profundamente nuestra relación con nosotros mismos y con nuestra pareja.
Dentro de esas paredes, podemos observar si estamos motivados o estresados simplemente mirando el entorno: el orden o desorden, la distribución del mobiliario, la iluminación. Todo en tu vivienda es un reflejo de lo que sucede en tu interior y en tu exterior. Si percibes que algo no está bien, es el momento perfecto para hacer un cambio.
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Como mejorar la energía de tu hogar
Lo primero es ver en qué momento energético están tú y tu pareja. Usamos los cinco elementos para medir la energía de cada uno y así entender cómo se conectan energéticamente. Sin darnos cuenta, al elegir a nuestra pareja, solemos buscar a alguien que nos equilibre en elementos.
Una vez que entendemos el estado energético de cada miembro de la pareja, sus motivaciones y objetivos, podemos centrarnos en el espacio que comparten y valorar su flujo energético.
Puede que el término «flujo energético» te suene un poco raro, pero seguro que, aunque seas muy escéptico, alguna vez has estado en un lugar donde has sentido la tensión en el ambiente. Algo así como cuando dices: «¿Has notado la mala vibra en el ambiente?»
El Feng Shui nos enseña que las formas y distribución de los objetos en un lugar deben permitir que la energía fluya libremente. Si tu vivienda y los lugares que ocupan la pareja, especialmente el dormitorio está cargado de muebles y objetos, es posibles que se perciban dificultad en el flujo.
Echa un vistazo a cómo está distribuida tu vivienda y elimina cualquier objeto que pueda obstaculizar el flujo, como muebles o decoraciones que hagan el espacio más pequeño. Analizamos cómo se usan los espacios, y muchas veces, redistribuirlos puede mejorar la dinámica del hogar.
Nos enfocamos especialmente en el dormitorio, ya que es el lugar más personal e íntimo. A menudo, las parejas colocan escritorios o altares religiosos allí. Recomendamos mantener el dormitorio como un espacio exclusivo para la pareja.
Probablemente has escuchado que en el Feng Shui se recomienda colocar objetos en pares en los dormitorios. Esto se debe a que todo lo que nos rodea envía señales a nuestro cerebro, influyendo en cómo nos sentimos.
En un dormitorio de pareja, aplicamos los principios de la Escuela de las Formas y evitamos imágenes o cuadros de una sola persona. Esto es para evitar asociaciones con la soledad o la individualidad. Aunque cada persona tiene su propio camino, buscamos fomentar la conexión entre la pareja mediante el uso de objetos en pares que sean similares en volumen y forma.
La Escuela de las Formas también incluye la observación de los espacios utilizando la relación entre los Cinco Animales del Feng Shui. Muchos consultores pueden identificar quién es la persona dominante en la relación solo con este método según la disposición del espacio.
El método de los Cinco Animales no solo nos enseña a equilibrar la disposición del mobiliario, sino también a gestionar el espacio entre ellos, permitiendo que la energía fluya de manera armoniosa, al igual que las personas se mueven por su hogar.

Lo fundamental es encontrar el balance entre el espacio y las formas
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